Vida de Dogen

 

Dōgen Zenji nació el 2 de enero de 1200 al sudoeste de Kioto. Pertenecía a una familia de la alta aristocracia. Cuando tenía 2 años, su padre murió y luego, a la edad de siete perdió a su madre. Dōgen cuenta que antes de morir, ella le dijo que se hiciera monje, que rezara por el bienestar de sus padres y que trabajara por la salvación de todos los seres. Más tarde contaría que cuando vio el humo del incienso en el funeral de su madre, se dio cuenta de la impermanencia y despertó en él el voto de buscar el Dharma. Por esta razón, durante su vida nunca vaciló, en su determinación por encontrar la auténtica Vía y alcanzar el despertar.

A la edad de doce años, Dogen entró al monasterio principal de la escuela Tendai en el Monte Hiei y al año siguiente recibió la ordenación de monje. Luego ingresó al templo zen Keninji en el monte Hiei, y estudió con el maestro Myozen (1184–1225), sucesor del maestro Eisai (1141-1215).

A la edad de 16 años, insatisfecho con las enseñanzas de la escuela Tendai, visitó al maestro Koin en el templo Onjoji a quien le hizo la misma pregunta. Este le sugirió que visitara al maestro Eisai (1141-1215). A los 17 años ingresó al templo Zen Keninji en Kioto, pero el maestro Eisai ya había muerto. Estudió entonces, durante siete años, con el sucesor directo de Eisai, Myozen (1184-1225), hasta la edad de veintitrés años, cuando decidió viajar a China deseoso de encontrar el auténtico Ch’an. El maestro Myozen, decidió personalmente acompañarlo en el viaje a China y juntos se embarcaron rumbo al monasterio del templo Tien-t’ung, donde antes había practicado su maestro Eisai.

Con el viaje, la salud de Myozen se deterioró hasta que en 1225 falleció, en postura de zazen. Dogen visitó varios templos durante su viaje a China, pero desilusionado con la práctica allí, decidió regresar a Japón. No obstante, justo antes de su partida oyó hablar del maestro Rujing (j. Tendo Nyojo, 1163-1228), quien había ascendido como abad en el monte Tien-t’ung y decidió dirigirse allí.

Mientras practicaba con Rujing, una vez que estaba sentado en zazen, el maestro reprendió a un monje que estaba dormitando al lado de Dogen. Rujing le gritó al monje, “estudiar el Zen es abandonar el cuerpo y la mente” shin jin datsu raku. En ese momento Dogen tuvo una profunda realización y después de la práctica fue a visitar al maestro y ofrecerle incienso. ¿Por qué prende incienso?, preguntó Rujing. El cuerpo y la mente han sido abandonados datsu raku shin jin, fue la respuesta de Dogen. Se dice que en este momento Rujing verificó la comprensión de Dogen.

En 1225 Dogen recibió la transmisión de Rujing. En 1227 regresó a Japón llevando las reliquias de Myozen. Al año siguiente el maestro Rujing murió. Se dice que la noche anterior a su partida, Dogen copió la totalidad del Hekiganroku “Crónicas del acantilado Azul” ayudado por el dios Hakusan-gongen. A este texto se le conoce como el Hekiganroku de una sola noche. En sus escritos posteriores, Dogen es muy crítico de la práctica en China y sostiene que sólo en el templo de Tien-t’ung se transmitía el verdadero Dharma. Durante su estadía en China, Dogen conoció documentos de la transmisión de diversos maestros y más tarde, en sus escritos, hablaría de la importancia de la transmisión “cara a cara” y de los documentos de sucesión.

Luego de su regreso y tras una corta temporada en Keninji, Dogen empezó a escribir los textos que caracterizarían el estilo de práctica que había aprendido en China y que sentarían las bases de la escuela Soto en Japón. Al mismo tiempo, comenzó la construcción del templo Koshoji en Uji, cerca de Kioto. Las primeras edificaciones, el Sodo la sala de los monjes y el Hato a sala del Buda no estuvieron concluidas sino hasta 1236. En este mismo año, en la inauguración de la sala del Dharma, Dogen dio el primer sermón que serviría para la posterior recopilación del Eihei Koroku y que continuaría hasta 1252. Se trata de una colección de sermones en estilo mixto, que Dogen daba a sus discípulos monjes. Estos eran dados en la sala del Dharma y por esta razón, entre 1243 y 1244 no los dio debido a que se acababa de mudar al monte Eihei y no había sido construida la sala.  Dogen se estableció en Koshoji y seguido por un grupo de diez discípulos, pertenecientes a la secta Dharuma, estableció la práctica de acuerdo a la tradición Caodong Zong (Soto en japonés) que había heredado de su maestro Rujing.

Debido a las persecuciones y presiones de sus rivales de la secta Tendai, Dogen tuvo que abandonar Kioto y seguido por sus discípulos más cercanos se instaló en el monte Eihei, donde en 1245 inauguró el templo Eiheiji, “Templo de la Paz Eterna”. Inicialmente con el nombre de Daibutsu “Gran Buda”. Eiheiji, se conserva como uno de los dos templos más importantes de la escuela Soto en Japón. Luego de un año de padecer una enfermedad pulmonar, Dogen murió el 28 de agosto de 1253. Tras su muerte fue sucedido por su discípulo Koun Ejo (1198-1280).

La extensa obra escrita de Dogen Zenji incluye:

Hokyoji: Diario de viaje a China.
El Shobogenzo, “El ojo precioso del Verdadero Dharma”. (95 capítulos).
Fukanzazenji: Instrucciones universales para la práctica de zazen.
Shobogenzo Shinji: Colección de 300 koanes chinos.
Shobogenzo Zuimonki: Recopilación a cargo de su discípulo Ejo sobre las charlas informales de Dogen en el templo Koshoji.
Sanshodoei: Colección de poemas.
Eiheikoroku: Registro Extenso. Las enseñanzas de los últimos años del Maestro Dogen a sus discípulos en Eiheiji.
Eihei Shingi: Regla monástica para el Templo Eiheiji.