Zazén no es una técnica de concentración, es la actualización de nuestra mente de budas y es despertar a la vida en toda su dimensión. Sentados sobre un cojín, con las piernas cruzadas, la espalda recta, manteniendo una respiración abdominal apacible. Sin atrapar ni rechazar nada de lo que aparece en nuestra mente, sin juzgar lo que sucede nos sumergimos en la totalidad de la vida que se manifiesta en el momento. Al renunciar a reaccionar de la manera habitual como generalmente lo hacemos, podemos evitar fraccionar la realidad y ver la vida tal como es.

 

 

 

“Sentarse en sí mismo es la práctica de Buda. Sentarse es no hacer. No es otra cosa que la verdadera forma del ser. Aparte de sentarse, no hay nada comparable que buscar, en tanto que el Dharma de Buda.”

 
Eihei Dōgen Zenji, Shobogenzo - Zuimonki

“Quietamente sentado sin hacer nada la espalda recta y la respiración apacible. Soltando todo lo que viene a la mente, soy el pájaro que canta a la distancia sin llamarlo pájaro, soy la temperatura del momento sin decir calor ni frio.”

 

“En zazen despertamos a la realidad de la interconexión de todo en el Universo. Puesto que no somos entidades separadas, no somos nosotros los que como individuos despertamos a esa realidad. Es la realidad misma la que despierta. Esto incluye a todas las existencias, entre las que estamos también nosotros.”

Denshō Quintero