Escuela Soto
Sotoshu

Dogen

Retrato original de Dogen Zenji en el templo Hokyoji

En el siglo XIII E.C. el maestro Eihei Dōgen (1200-1253), luego de estudiar durante cuatro años en China y tras recibir la Transmisión del Dharma de Tiantong Rujing, (1163-1228),  funda la escuela Soto en Japón, continuando una transmisión ininterrumpida.
La Tradición Soto Zen está basada en la transmisión de shikantaza simplemente estar sentados, y shusho ichi nyo la iluminación manifiesta en medio de la práctica. Con el Maestro Dōgen (1200-1253) la tradición Soto y la esencia misma del budismo alcanzan un grado de madurez y recisión sin precedentes. Su obra maestra, el Shōbōgenzō es una pieza imprescindible para comprender la esencia del budismo. Después de su muerte, Keizan Zenji (1268–1325) contribuyó grandemente a la propagación del budismo Soto zen en Japón. Es considerado junto con Dōgen Zenji, uno de los fundadores del linaje.

Con la llegada de la restauración Meiji, el nuevo gobierno se sustentaba en la autoridad del emperador, ya que la teología sintoísta le confería su divinidad. Debido a la estrecha relación entre el sistema imperial y la religión popular, el gobierno instaló la religión sintoísta tradicional en el centro de la sociedad, separando budismo y sintoísmo, así como tratando de hacer desaparecer el budismo. El gobierno, incluso llegó a promulgar la necesidad de “eliminar al Buda y derrocar a Shakyamuni” (haibutsu-kishaku). Este hecho fue un grave contratiempo para el mundo budista, pero las diversas escuelas budistas consiguieron sobreponerse a los problemas.

En este período, la Escuela Soto Zen contempló el surgimiento de Ouchi Seiran Koji, que editó la versión original de Shushogi (El significado de la práctica y la realización). Azegami Baisen Zenji, del templo Daihonzan Sojiji, y Takiya Takushu Zenji, del templo Daihonzan Eiheiji, revisaron los textos de Ouchi y lo promulgaron como el estándar para la difusión de las enseñanzas de la escuela Soto Zen. El Shushogi ha jugado un papel importante en la popularización de las enseñanzas entre los laicos. Hoy en día, la escuela Soto Zen se ha convertido en un movimiento religioso mayoritario que cuenta con alrededor de 15.000 templos y unos ocho millones de devotos en Japón.